Crónica #2 – Café de supermercado y el crimen del tueste
Tal vez ya sea demasiado tarde. Seguramente hay muchísimo dicho. Pero aún así, siento la necesidad de compartirlo. Quizás sea una catarsis. Quizás no. Lo cierto es que soy una persona del café. No tomo mate, no tomo té. Tomo café. A diario, varias veces al día, preparado de cualquier forma. Solo importa que sea café. Y a qué voy con todo esto: al café que la mayoría consume. El café de supermercado. Ese tostado y molido que se usa en cafeteras de filtro, en máquinas espresso hogareñas con canasta presurizada, en hogares donde el ritual importa tanto como el resultado. Hoy quiero hablar de uno en particular: el Starbucks Colombia Single-Origin , tostado y molido. El paquete promete “balanced with nutty notes” y enfatiza su “medium roast”. Pero lo que encontré fue otra cosa: un café que roza el carbón molido, con notas a caucho quemado y ceniza. Un tueste tan agresivo que anula cualquier tipicidad del grano. Un café que, lejos de ser medio, parece tostado hasta el olvido. El dor...